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Menorca: Isla para gourmets


Siempre se comenta lo fantásticas que son las calas y el paisaje de Menorca, pero, ¿por qué nadie cuenta lo bien que se come en la isla? En Ibacar estamos seguros de que una de las experiencias que más vas a disfrutar de tu viaje a Menorca será su gastronomía.


Desde Ibacar queremos darte consejos para comer como un verdadero menorquín, al menos durante un día entero.

En el desayuno, ¿dulce o salado?


Por supuesto, una solución fácil y puramente menorquina para saciar tu hambre matutina es comer un bocadillo de queso mahonés (DOP). Siempre servido sobre su pan de payés y acompañado de sus olives trencades (aceitunas maceradas). Para los estómagos más fuertes, están también los bocadillos de sobrasada, cuixot, botifarra…Sé listo y escoge un lugar con vistas.


Si eres de los que se despiertan más dulzones, Menorca no te decepcionará. La repostería menorquina es muy amplia y puedes encontrar la mayoría de sus productos tradicionales en cualquier panadería o pastelería. Ten en cuenta que algunos dulces son de temporada, se preparan especialmente para ciertas fiestas o épocas del año. Por ejemplo, los bunyols (buñuelos), típicos del día de Todos los Santos.


La coca bamba (o coca de San Juan, como se la conoce en Ciutadella) es perfecta para el desayuno. Está hecha de patata hervida y se suele mojar en chocolate a la taza o leche.

 


Al mediodía, no te lo pienses: Caldereta, de langosta y pescado


Es lo más típico, ¡pero también lo más sabroso! No puedes irte de Menorca sin degustar la caldereta. Si te gusta el pescado y el marisco, estás perdido. Este plato es tradicional de los marineros, quienes antiguamente lo comían a diario, obligados a pasar todo el día en el mar y a saciar su hambre con lo que pescaban.


Gracias a la gran abundancia de langostas en las costas menorquinas, ahora, un siglo después, la caldereta también se come en tierra firme. Y es uno de los platos más gustosos e icónicos de Menorca.


La caldereta de langosta menorquina, presentada en cazuela de barro, consiste en un caldo cocinado a base de verduras y pescado. Se sirve con la langosta troceada encima.
Cada restaurante de Menorca ha desarrollado su propia receta (su toque secreto) para cocinar la caldereta. Se trata de un plato de temporada, por lo que podrás disfrutar de él desde principios de abril hasta finales de agosto. No olvides pedir recomendación sobre el mejor vino para acompañar la caldereta.


Son muchos los restaurantes especializados en este plato. Pregunta a los profesionales de Ibacar cuál es su favorito.

 


Una paradita a media tarde


Los robiols menorquines tienen su propia receta respecto al resto de islas. Son pastas saladas con forma de medias lunas rellenas de atún, carne o espinacas. Hay distintas variedades. Son ideales para retomar fuerzas a media tarde.

 


‘Pa amb oli’ para cenar


Optamos por una cena ‘ligerita’. El pa amb oli es la cena típica de verano en las Baleares.


Es de obligado cumplimiento que el pa amb oli vaya acompañado de sus tomates, sus olives trencades, un poco de fonoll marí y el mix de embutidos puramente de la tierra: sobrassada, cuixot, carnixua…y, muy importante, el queso mahonés.


Es una buena opción para cenar no muy pesado y salir a tomar después la famosa copa de ‘pomada’ (gin con limonada). El Gin Xoriguer es el más conocido y el auténtico gin menorquín.

 


¿Y los postres? ¿Qué pasa con los postres?


Como ya hemos comentado, la repostería menorquina cuenta con un gran abanico de exquisiteces tradicionales. Este apartado está dedicado especialmente para los amantes del dulce.


Los crespells de Menorca nada tienen que ver con los crespells del resto de las Islas Baleares. Los crespells menorquines son pastas dulces rellenas de mermelada, requesón, incluso sobrasada. Suelen representar la figura de una flor.


Los amargos son galletas hechas con almendras y clara de huevo. Tienen un gusto muy especial. Es imprescindible probarlos. No te preocupes si no eres amante del azúcar, no son muy dulces.
El gató de almendras es muy esponjoso, ideal para acompañar con una horchata o un delicioso helado artesanal.
En Menorca también tienen ensaimadas. Te animamos a probarlas. Las hay de distintos sabores: rellenas de chocolate, nata o crema.



Visitas gastronómicas para foodies


Para aquellos a los que les gusta la gastronomía, yendo más allá del simple comer. Aquí algunos restaurantes que tenéis que visitar, en los que husmear y preguntar todas esas curiosidades que os revolotean en la cabeza respecto a la tan especial gastronomía menorquina.


Si quieres probar una caldereta distinta, no dudes en reservar mesa en Sa Pedrera des Pujol. Son expertos en la caldereta de morena, una especialidad atípica.


Otros restaurantes tradicionales de cocina menorquina son Ca n’Agudet o Es molí de Foc. Igualmente, no dudes en preguntarnos en Ibacar por más bares y restaurantes que solemos visitar los residentes locales. Así podrás decir que has comida como un auténtico menorquín.